Y entonces llegó él… el marketing de contenidos

Post invitado: Gina Gulberti
(Responsable de comunicación y contenidos en Augure y profesora del Programa Profesional de Marketing de Contenidos )

Comencemos por delimitarlo:

Marketing= Conjunto de principios y prácticas que buscan el aumento del comercio, especialmente de la demanda

Contenido= Material, incluyendo el texto y las imágenes, que constituyen una publicación o documento.

¿Qué es entonces el dichoso “marketing de contenidos”?

Algunos casos concretos:

Nesquik España se unió a Facebook con un contenido muy enfocado a las madres que cada mañana preparan el desayuno a sus hijos: consejos, recetas, planes para madres y niños, etc. En menos de dos años ha conseguido más de 90 mil ‘Me gusta’  en su FanPage. Un buen día, el canal de Youtube de L’oreal comenzó a publicar videotutoriales con consejos de belleza y peluquería, e incluso a trabajar con conocidas modelos y blogueras para elaborar estos vídeos.  Hoy su canal tiene más de 91 mil suscriptores. idealista.com está dedicado al sector inmobiliario, sin embargo la información, artículos y noticias sobre empresas, economía y hasta decoración invaden la web de este portal de referencia, duplicando el tráfico hacia su web… ¿Es que acaso las marcas ya no quieren vender?

Más que nunca probablemente. Sin embargo, no todo vale ya en la gastada antecesora del libre mercado (el marketing y la publicidad). Transparencia, claridad, veracidad, diseño, calidad es lo que busca el nuevo consumidor que a su vez, es ahora un auténtico devorador de contenidos. Quizás no busque directamente comprar pero, si una marca le ofrece esa información que tanto valora y le interesa, probablemente el vínculo será tan intenso, que antes o después se verá tentado a probar. ¿Por qué? porque el marketing de contenidos genera esto: referencia y fidelidad. Ahora bien, el gran volumen de información y de generadores de información que han impulsado las plataformas digitales, nos ha hecho ser más selectivos, más exigentes en lo que consumimos.

Las marcas han entendido que existe una necesidad de información de calidad y por ello, están empezando a implementar el famoso “marketing de contenidos”. El marketing online gira en gran medida en torno a estos contenidos que atraen visitas, generan interés, impulsan vinculaciones y consiguen fidelizar audiencias. Un anuncio publicitario de la última laca de L’oreal probablemente no conseguirá grandes resultados, puesto que como esta, habrán mil y una más. Sin embargo, un vídeo tutorial, cuya protagonista sea la bloguera de moda, explicando cómo elaborar un peinado con esta misma laca… tenderá a generar necesidades.

Un programa de marketing de contenidos era necesario por una razón: la de impulsar la profesionalización de esta nueva especialización en auge. No se trata de saber escribir, ni de manejar la distribución de contenidos a través de las redes sociales a la perfección, tampoco de posicionar en los buscadores: se trata de todo esto y más. El marketing de contenidos debe formar parte de una estrategia de marketing online, y por esto, es necesario que los profesionales que se dedican a ello no solo sepan contar historias con la habilidad de un periodista, sino que conozcan las posibilidades que otorga una plataforma interactiva, gráfica o audiovisual, sepan cómo posicionar este contenido en el entorno online, cómo calendarizarlo en base a unas necesidades de producto, puedan coordinarlo con una estrategia de distribución en las redes sociales, y comprendan la necesidad de analizarlo para mejorar.

El marketing de contenidos ha venido para quedarse y no se trata de un recurso para grandes empresas con mucho presupuesto y personal. El marketing de contenidos es para aquellos que dispongan de un único requisito: la creatividad. Aquellos que apuesten por ser diferentes y que sean capaces de convertir sus contenidos en un bien tan valioso para el lector, que impulse su deseo de compartirlo con el resto de su comunidad.