El UX está en todas partes

El UX o user experience se aplica hoy en día a casi cualquier cosa que puedas imaginar. Ya sea una app móvil, un aspirador o el cubo de basura que tienes en la cocina, la experiencia de usuario está muy presente. Podríamos decir que todos los objetos que usamos a diario han pasado por una fase de diseño en la que se ha tenido muy en cuenta la experiencia de usuario, y es que si algo no es fácil de usar, simplemente dejará de venderse. Por muy útil que sea el objeto, si no es usable siempre llegará otra empresa capaz de darle una vuelta al UX para presentarlo de manera que lo sea.

 

La disciplina del UX nació pensando en el entorno web, en que las páginas fuesen atractivas y sencillas de usar para conseguir mayores tiempos de navegación y alcanzar objetivos de venta. Pero poco a poco el UX se ha ido aplicando a cualquier objeto y/o experiencia.

Por ejemplo, una cena en un restaurante con estrella Michelin ¿creéis que aquí hay UX? La respuesta es claramente sí. Incluso podríamos atrevernos a decir que un restaurante de este nivel lo que vende no es la comida en sí sino la experiencia que vive el usuario durante la cena.

El cliente llega a comer esperando encontrarse con algo extraordinario: unos sabores, una manera específica de comerse un plato, un espacio, unos olores… todo enfocado a conseguir una experiencia diferente.

¿Y en un menú del día del Bar Manolo? Pues igual no de manera tan premeditada, pero también hay UX. En el bar no vas a pedir la sofisticación y cuidado que en el restaurante Michelin, pero seguramente si esperes raciones generosas, alimentos de sabor tradicional, un ambiente distendido, el resumen del partido de liga del fin de semana en el televisor… esto son experiencias que no vivirás en el restaurante de lujo.

Pero centrándonos en los objetos, que quizás es donde más claramente podamos ver la aplicación del UX: ¿por qué los iPhone de Apple son unos de los móviles más vendidos? Para nadie es un secreto que una de las claves del éxito de Apple radica en la experiencia de uso que ofrecen al usuario.

Detrás del software, los materiales o el precio, está el funcionamiento del smartphone, cómo se adapta a la mano, las posibilidades que ofrece la pantalla, la experiencia de navegación por la interfaz. Todo ello son características que permiten al usuario usarlo de manera rápida, fácil y cómoda.

La experiencia de usuario también está reñida con otros factores como la edad, el sexo o la nacionalidad, por ejemplo. Por ello es fundamental conocer bien al público objetivo al que se dirigen nuestros productos a la hora de desarrollar una estrategia de UX. En el caso de los juguetes infantiles, por ejemplo, tan importante será la función del juguete y la experiencia de juego de los niños como la de los padres.

Por lo tanto, el UX es necesario para que un producto/servicio/experiencia tenga éxito. Y dado que este es el objetivo que persiguen todas las empresas, la contratación del perfiles de UX no para de crecer.

Si después de leer este post te has puesto ha pensar en por qué llevas las zapatillas que llevas, porque vas a ese gimnasio que no te pilla tan cerca de casa pero que tiene algo que te gusta, por qué eres más de Estrella Galicia que de Mahou, por qué los bolis Bic siempre han estado en tu escritorio o por qué Instagram es la app que más utilizas, tal vez deberías echarle un vistazo a nuestro Máster de UX/UI: Experiencia de usuario, usabilidad y diseño de interfaces.

 

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